Pero pues finalmente después de 6 meses y medio concensado con su pediatra llego el momento de ofrecerle alimentos "solidos", me dio una lista de verduras y otra de frutas y las instrucciones de como ir introduciendo cada uno. La verdad la idea no me encanto tanto como a los otros (familiares y amigos) pero lo acepte como parte de su desarrollo. Desde semanas antes estuve leyendo a cerca de la introducción de alimentos, quise investigar que opinaba el Dr. Carlos González al respecto, me di gusto "bobeando" cubiertos y platitos y prudentemente realizé la compra de algunos, un día antes fui al super y escogí el chayote más bonito que encontré.
Finalmente, llego el día tan esperado por todos (menos por mi y por él), lave, cocí, licue, serví, lo senté en su sillota, le puse el babero, un juguetito, toallitas humedas y servilletas junto a mí... Y le ofrecí. Abrió timidamente su boquita, metí cuidadosamente la cuchara y un gesto de desaprobación lo dijo todo: no le agrado la experiencia. Sin desanimarme, seguí insistiendo pero no hubo diferencia entre una cucharada y otra... Con decirles que ¡hasta me escupió! Así continuamos los siguientes 2 días. Después siguió la calabaza, la papa, la zanahoria, la espinaca, etc. Aun no hemos terminado con toda la lista de verduras y frutas que nos recomendó nuestro pediatra pero al día de hoy mi bbzote es fan del chayote, la zanahoria, la espinaca y el durazno pero sobre todo de su "chichi". Cada que termina de "comer" es como si le faltara algo, minutos después que me lo pego al pecho toma como desesperado. De ahí es el.
La familia y amigos sigue preguntando: "Y ¿ya come cereal?, ¿ya come pollo?, ¿no toma juguitos? ¿ya le diste gerber?" En fin... En un futuro esas mismas personas me preguntarán: "y ¿ya tiene novia?, y ¿eso es lo que va a estudiar? y ¿ya maneja?". Las preguntas no acabarán así que me iré acostumbrando. Sin duda, yo también lo haré, sino es que ya lo hice... (espero no haber sido muy molesta).

Veo que a todas las mamás, o a muchas, nos pasa lo mismos, tenemos que lidiar con las molestas preguntas como "hasta cuándo tomará pecho?, ¿le sigues dando pecho? ¿ya come? ¿ya duerme corrido? ¿ya bla, bla bla?" y yo tampoco puedo evitar mostrar mi molestía. Y, muy cierto, creo que las preguntas nunca terminan.
ResponderEliminarPero he de confesar que yo sí me muero por ver su carita al probar otra cosa.
A la fecha, sin permiso del pediatra, le he dado galletas, cereal, un trocito de spaguetti y un mini pedacito de carne, pero ni cara hizo, parecería que desde que nació ha comido esos alimentos porque no le causaron mayor asombro.
Como dices, cada cosa a su debido tiempo, ellos mismos van marcando lo que sí y lo que no.
Es muy cierto que todas esas preguntas nos invaden cuando tenemos un bebé, pero siento que mas que ser molesto (al menos aun en mi caso), es una forma de consultas y tener otras referencias de mamás que están pasando por lo mismo que nosotras.
ResponderEliminarDe alguna manera es buscar o tener referencias de cómo vamos o que sigue en el desarrollo de nuestros bebés
Lu como siempre me encanta leerte es como si platicara contigo jajja ame la fotos sel gordo y no sabes la felicidad que me da verlos tan bien y que me djes disfrutar todas las estapas con ustedes los quiero
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